El rayo durmiente

Indagaciones señalan que uno de estos rayos fue el que originó en Valencia el incendio de Llutxent, este tipo de fenómenos suele darse en zonas montañosas y de difícil acceso.

El fenómeno consiste en que, durante una tormenta seca, todas aquellas que van relacionadas a demasiado aparato eléctrico y de poca lluvia; un rayo puede impactar hacia un árbol llegando hasta la raíz, y debido a las temperaturas altas del mismo rayo y la falta de oxígeno, quema el interior del árbol.

Asimismo, cuando sucede esto, el fuego puede tardar de 24, 48 o más horas en hacerse visible y a su vez iniciar incendios forestales.

La caída del rayo sobre el árbol puede quemar inmediatamente o si incide que va directamente a las raíces desde el exterior sin previo aviso, puede empezar a arder desde el interior, es más factible cuando hay mucha humedad en el ambiente ya que se produce una combustión interna que solo se puede descubrir con infrarrojos.

Si baja la humedad y el viento varía, entra oxígeno al árbol, prende la llama que sale al exterior y se inicia el incendio forestal de forma muy veloz por eso también se les llama rayos durmientes.

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